La mayoría de las veces no sufrimos por lo que nos pasa, ni siquiera por cómo nos hace sentir… sino por lo que pensamos o interpretamos sobre eso. Porque creemos cosas como «no es justo», «no debería ser así» o «no me lo merezco».
Y claro, sería genial que todo fuera como queremos y creemos que debe ser. Pero… ¿Dónde dice que así tenga que ser? ¿Quién lo escribió?
Engancharnos a esos pensamientos y machacarlos porque las cosas no salen como queremos solo va a generar más sufrimiento.
Pensamiento 1: «No es justo»
Cuando algo no sale como esperabas, es natural sentir frustración. Pero aferrarte a la idea de que «no es justo» te mantiene atrapado en el resentimiento.
La vida no funciona según nuestras expectativas de justicia. Cosas injustas pasan todos los días. Resistirte a esta realidad no la cambiará, solo prolongará tu dolor.
En lugar de quedarte en el «no es justo», pregúntate: ¿Qué puedo hacer ahora con lo que tengo? Esta pregunta te devuelve el poder.
Pensamiento 2: «No debería ser así»
Este pensamiento es una batalla contra la realidad. Cuando insistes en que las cosas «deberían» ser diferentes, estás luchando contra lo que ya es. Y adivina quién siempre pierde esa batalla.
Aceptar no significa resignarse o estar de acuerdo con lo que pasó. Significa reconocer la realidad tal como es, sin añadir capas de sufrimiento con tus «debería».
Cuando dejas de luchar contra la realidad, liberas energía para enfocarte en lo que sí puedes cambiar.
Pensamiento 3: «No me lo merezco»
Este pensamiento es especialmente doloroso porque ataca tu sentido de valor personal. Te hace creer que eres responsable de cada cosa mala que te pasa.
Pero la verdad es que las cosas no siempre suceden porque «las merezcas» o no. La vida es compleja, y muchas veces las circunstancias están fuera de tu control.
Cuestionarte constantemente tu propio valor solo alimenta la autocrítica y la culpa. En lugar de eso, practica la autocompasión. Trátate con la misma amabilidad que ofrecerías a un amigo en tu situación.
Cómo liberarte de estos pensamientos
- Identifícalos: El primer paso es reconocer cuando estos pensamientos aparecen. La conciencia es poder.
- Cuéstionalos: Pregúntate: ¿Es este pensamiento útil? ¿Me ayuda a avanzar o me mantiene atrapado?
- Reenfoca tu energía: En lugar de luchar contra lo que ya pasó, pregúntate: ¿Qué puedo hacer ahora? ¿Cómo quiero responder a esto?
- Practica la aceptación: Acepta lo que es, sin juzgarlo. Esto no significa que te guste, sino que dejas de resistirte.
El sufrimiento es opcional
El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional. El dolor es lo que sientes cuando algo difícil sucede. El sufrimiento es lo que añades con tus pensamientos.
Cuando aprendes a soltar estos tres grandes pensamientos, descubres que tienes mucho más control sobre tu bienestar emocional del que creías.
Si quieres aprender a hacerlo, aquí estoy para acompañarte.
¿Quieres aprender a identificar y soltar estos pensamientos? Contáctame y trabajemos juntos para que puedas vivir con menos sufrimiento innecesario.
